Impulso y Protección

Es bueno saber que el miedo bueno cumple una función importante en nuestro cerebro, protegiéndonos de amenazas reales. Michael Fanselow, neurocientífico de UCLA señala: “Las personas entienden que tener miedo es negativo, pero la razón por la que experimentamos esa sensación, es que el mundo es bastante peligroso, y hemos desarrollado sistemas muy poderosos que automáticamente nos fuerzan a comportarnos a la defensiva y a protegernos”.
Un ejemplo de esto son las películas de terror, solo de verlas vamos sintiendo como energizan el sistema, los corazones laten más deprisa, la presión arterial aumenta y se liberan dopamina, noradrenalina (la cual prepara el cuerpo para respuesta de luchas o huida) y endorfinas (las cuales matan el dolor). Es por ello que la mayaría de las veces que estemos experimentando sensaciones de miedo o terror, nuestros instintos inteligentes, rápidos y lúcidos se activan para la lucha.
Es decir, el miedo no es bueno ni malo, te beneficiara o perjudicara en la medida de tu adaptación a él, genera emociones y te hace sentir más humano. Cuando decimos “tengo miedo” hay que saber con exactitud a que nos referimos, ¿miedo a que?, es positivo hacernos esta pregunta ya que a veces de los miedos salen grandes oportunidades y hay que estar alertas para aprovecharlas.
Para finalizar, les confesare que darle a publicar mi primer artículo, me lleno de mucho miedo, y es que lo desconocido puede resultar amenazante. Ustedes dirán ¿miedo a qué? Pues a muchas cosas, al qué dirá mi familia, los comentarios de lectores o público en general, me cuestione si tendrá éxito o no, pensé ¿será de utilidad? en fin, tantas preguntas que surgen al sentir la falta de control que me angustie.
Luego, con todo y miedo me pregunte: ¿Realmente quiero esto? Me detuve, medite y tome conciencia de lo que podría estarme perdiendo, seguí escribiendo y al final fue muy liberador. Del miedo al comienzo, pase a la acción, y ahora, me alegro de ello.
